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El Sahel al margen de la ley

“No, no, no hemos pagado rescates”, ha negado el coronel mayor Gilbert Diendéré, jefe del Estado mayor particular del presidente de Burkina Faso, Blaise Compaoré, frente a las informaciones de negociadores de Malí que aseguraban que el Gobierno español había pagado ocho millones de euros por la libertad de los rehenes españoles Albert Vilalta y Roque Pascual.  El profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Carlos Echevarría Jesús, dijo a AFP que ”es evidente, tratándose del interlocutor”, que han pagado un rescate, “pero los Estados lo negarán hasta el final”.

Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) obtiene la mayor parte de su financiación a través del dinero que negocia con los gobiernos europeos a cambio de la vida de los ciudadanos europeos secuestrados en el norte de África. Según la investigadora y colaboradora en el Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), Mayte Carrasco, Belmokhtar, ahora cabecilla de la katiba (célula móvil) de Al Qaeda en el norte de África, ha ganado notoriedad en AQMI tras aportar grandes sumas de dinero con los secuestros. Belmokhtar era conocido como “Mr. Marlboro” porque traficaba con tabaco para financiar al Grupo Salafista de Predicación y Combate (GSPC), el antecesor de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). Ante el aumento de su popularidad en los últimos años, el emir Droukdel,  jefe supremo de AQMI, envió al argelino Hamidu Abu Zeid para equilibrar el poder de Belmokhtar, lo que provocó un enfrentamiento entre ambos en el norte de Malí, donde el desierto incrementa la dificultad de cualquier operación por las extremas condiciones que deben soportar aquellos que operan allí.

Abu Zeid y Belmokhtar, dueños del Sahel

Abu Zeid pertenece al ala dura de AQMI y es el jefe de la katiba que ejecutó al rehén francés Michel Germaneau y al británico Edwin Dyer hace un año (los dos únicos occidentales a los que ha matado AQMI por el momento). Sin embargo, los españoles que fueron liberados el lunes, estaban en manos de Belmokhtar. Ambos cabecillas operan en el norte de Malí, en pleno desierto del Sáhara, zona que forma parte del Sahel a la que podríamos llamar tierra de nadie, donde conviven tribus locales y donde las condiciones extremas y su difícil acceso impiden que policías o militares patrullen el inabarcable desierto que queda bajo control de quien lo quiera controlar (contrabandistas y terroristas).

Los países del Sahel, parte del conflicto

Estos países en los que se han llevado a cabo los últimos secuestros no tienen dinero ni necesidad de ejecutar políticas antiterroristas que les supondrían un gasto económico derrochador, posibles enfrentamientos con los países vecinos y un peligro para su supervivencia y desarrollo y, sobre todo, para la seguridad de sus ciudadanos (sobre todo si tenemos en cuenta que han perdido apoyos durante la última década por la cantidad de musulmanes muertos en sus ataques). Sin embargo, se ven inmersos en negociaciones con terroristas por la presión de países europeos como Francia o España que quieren, desesperadamente, liberar a sus ciudadanos secuestrados.

La moraleja tras un secuestro con final feliz

Cada vez que un secuestro termina con el intercambio de un ciudadano con vida por dinero o cualquier tipo de exigencias y todos en Occidente respiramos más tranquilos, reabrimos el debate desde el sofá: ¿pagar por la liberación de un rehén es financiar el terrorismo? ¿Una vida es suficiente reclamo para dejarnos chantajear en este “juego sucio”? ¿Deberíamos adoptar la postura inglesa en la que nunca y de forma oficial se negocia con terroristas (el caso del británico Edwin Dyer por el que Reino Unido no pagó una sola libra)? Los gobiernos de Zapatero y de Burkina Faso han llevado a cabo una negociación discreta y admirable, sobre todo, por el resultado final con el que estamos, todos, pero sobre todo, los liberados, mucho más tranquilos. Cualquier objeto de trueque, bien haya sido dinero, bien la liberación del secuestrador de los rehenes, Omar Saharaui, ha devuelto a dos personas con vida. Además, la calma y la prudencia de las familias de los dos rehenes y de Alicia Gámez, la compañera de ambos que también estuvo secuestrada hasta el pasado mes de marzo, ha ayudado a desarrollar la negociación sin la presión por la parte afectada.

Una pregunta debería incluirse en el debate sobre la postura desde la que tratar los secuestros de “nuestros” ciudadanos: ¿somos conscientes de la posibilidad de ser secuestrados o morir decapitados a manos de un terrorista cuando viajamos a lugares como Malí, Mauritania, Níger…? Alguno como Pérez Reverte, cree que nos hemos vuelto unos burgueses por no aceptar la realidad y el peligro de los países a los que vamos, ya sea con intención de ayudar, ya por turisteo. Arturo lo llama, el síndrome del coronel Tapioca, y lo cierto es que creemos que tenemos derecho al Estado del Bienestar simplemente por ser españoles o europeos incluso en aquellos países donde “la gente se frota los derechos humanos en la punta del cimbel y una vida vale menos que un paquete de Marlboro”. Más abajo, unas palabras del sobresaliente Reverte que pese a su mala prensa y a su manía de maldecir en cada frase, a veces nos ayuda a ver la historia desde un lado más juicioso y consecuente.

Nadie viaja a sitios raros para que lo hagan filetes o lo pongan cara a la Meca, pero allí es más fácil que salga tu número. Ahora y siempre. Si vas, sabes a dónde vas. Salvo que seas idiota. Pero en los últimos tiempos se olvida esa regla básica. Hemos adquirido un hábito peligroso: creer que el mundo es lo que dicen los folletos de viajes; que uno puede moverse seguro por él, que tiene derecho a ello, y que Gobiernos e instituciones deben garantizárselo, o resolver la peripecia cuando el coronel Tapioca se rompe los cuernos. Que suele ocurrir…

4 Responses to “El Sahel al margen de la ley”

  1. Javi dice:

    ¡Qué asco de tema! Seamos francos: el debate se abre porque hay partidos de derechas y de menos derechas (que ya ni Público se atreve a decir que el PSOE es de izquierdas, menos mal), y hay periódicos de derechas y de menos derechas. Si el Gobierno de derechas paga el rescate, los periódicos que ahora acusan al Ejecutivo de gastar 8 millones en salvar el culo a dos insensatos denunciarían, como hacen ahora los de menos derechas, que al otro le importe más el rescate que la feliz resolución. Y viceversa.

    En cuanto a mi opinión particular, no tengo claro si me parece fantástico salvar el culo a dos cabezas-locas que querían ayudar y no supieron cómo o si considero que deberían haberse jodido por, como dice Pérez Reverte (coincido, nefasto periodista), burguesitos, o todo a la vez.

    Lo que tengo claro es que me da mucha pena que los dos, como su compañera Alicia, sufren el síndrome de Estocolmo en sus fases iniciales. Qué majos los secuestradores que nos dejaron dormir como ellos (en el suelo, guay), qué majos los secuestradores que nos dieron de comer como a ellos (casi nada, perfecto), qué majos los secuestradores que nos dieron un tour por el desierto (y gratis, no te lo pierdas), qué majos los secuestradores que nos apuntaban con ametralladoras la cabeza…

  2. David dice:

    Desde que Reverte escribió ese artículo en el curro lo citamos para abrir el debate sobre el tema. Yo estoy con él, la verdad.

  3. aidaprados dice:

    JAVI Es verdad que los debates se reducen a qué piensan sobre el mundo el PSOE y el PP y lo cierto es que, a menudo, ninguno dice nada. Estoy como tú, de acuerdo con Reverte pero dudosa respecto a qué decisión habría tomado yo. Si no vuelven a secuestrar a ningún inglés, entonces la postura oficial de Reino Unido de no negociar con terroristas será, por lo menos, eficaz.

    En cuanto a lo del síndrome de Estocolmo… La verdad es que no entiendo todavía la foto en la que los cooperantes españoles salían sonriendo con el tipo que les secuestró. Se me pusieron los pelos de punta.

    DAVID Parece que otros cooperantes que se quedan allí están también de acuerdo con Reverte. Os dejo aquí el artículo de uno de ello que he leído hoy en FronteraD http://www.fronterad.com/?q=node%2F1968

  4. Javi dice:

    No tengo claro que me gusta más del artículo que nos has enlazado, si el texto en sí o los pies de página. Vaya risa. Me parece magnífico, y el detalle de que viajasen 58 (¿perdona?), que la “Caravana Solidaria” no fuese dejando ayuda allá por donde pasaba (si los medios no informan de eso, parece que iban dirección Senegal ayudando por cada país y de ahí la necesidad, que no la hay, de ese cacho viaje) y que la supuesta ONG no informe de sus miembros y financiación, me hacen estar un poco más en contra de estos “cooperantes” y su rescate. Aunque, como él, me alegro de que estén en casa y vivos.

    O quizá me caiga bien porque está a favor de la iniciativa individual y mira con malos ojos a la mayoría de ONGs… No sé, no sé.

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